Nuestros Valores

    • Conocer, comprender y apreciar las distintas manifestaciones del entorno cultural.
    • La música como una herramienta para la convivencia pacífica, la empatía,  la solidaridad, y para la formación en valores
    • Desarrollo de la creatividad, la investigación, el pensamiento crítico, la capacidad humanística, social y artística
    • Respeto por los valores y tradiciones de otras culturas.
    • La conexión, el afecto, la resiliencia y facilitar momentos de aprendizaje en un entorno de felicidad, respeto y tolerancia.

Origen y objeto de la Asociación Cultural Galicia Fiddle

Galicia Fiddle organiza cursos y encuentros alrededor de la música tradicional desde el año 2012, año de constitución de la asociación.

Desde entonces, y gracias a la pasión, esfuerzo y dedicación las personas asociadas, y sobre todo al trabajo que de forma altruista y voluntaria han venido desarrollando docentes, profesionales de la educación no formal y de nuevo personas voluntarias, que aportan su tiempo y recursos materiales, ha sido posible a lo largo de estos años convertir la labor de nuestra asociación en un referente de la difusión de la música tradicional gallega dentro del ámbito musical del folk, a nivel autonómico, nacional e internacional.  Gracias a esta labor hemos organizado actividades con algunos de los mejores profesionales del mundo del panorama musical folk, profesionales que generosamente han accedido a colaborar con el proyecto favoreciendo de este modo su repercusión y difusión a nivel internacional.

A lo largo de los años se ha creado una gran red de alumnas y alumnos (de diferentes edades y niveles técnicos), músicos y docentes, pero estamos trabajando para consolidar todo este trabajo en una estructura estable.

Nuestro principal objetivo ha sido crear en Galicia una nueva generación de violinistas y chelistas de música popular, promoviendo el uso de los instrumentos de cuerda de modo alternativo, con una pedagogía innovadora y trabajando con los mejores maestros del mundo. Para ello promovemos el uso de distintos estilos, favorecido el desarrollo de habilidades no potenciadas desde la formación clásica, logrando acercarnos a otras culturas a través de la interpretación de la música tradicional o popular.

En segundo lugar, pero de gran importancia, es el logro de un segundo objetivo: promover y dar acceso a toda la ciudadanía al conocimiento de un instrumento vinculado tradicionalmente sólo a unos pocos, el violín, a través de métodos de educación no formal y alternativo a la enseñanza clásica, logrando con ello su difusión y promoviendo el conocimiento, el respeto y la conservación de las tradiciones y la transmisión de valores asociados a ellas. Además nuestra labor puede convertirse en una oportunidad para los colectivos en riesgo de exclusión o riesgo de vulnerabilidad, una alternativa de ocio de calidad, mejorando la cohesión social, la igualdad de oportunidades, la convivencia entre las distintas culturas, y la sostenibilidad del medio ambiente

En resumen, la creación de una comunidad activa que trabaja frente a las desigualdades.

¿QUÉ ES UN FIDDLE?

Fiddles

Fiddle es el término usado internacionalmente para definir al violín usado para interpretar múscas de raíz: tradicional, bluegrass, folk, celta, gitano, etc. A pesar de que se trata del mismo instrumento, la manera peculiar de interpretar la música popular de cada territorio lo diferencia del violín habitualmente empleado para interpretar música «culta», por eso en los países en los que el violín tiene un fuerte arraigo en la tradición: Irlanda, Noruega, Canadá, etc. usan los dos términos para diferenciar un intérprete del otro.

Por poner un ejemplo «the fiddler on the roof«, fue traducido al español como «el violinista en el tejado», cuando en realidad se refiere a un músico de música popular y por eso en el título original usan el término fiddle, y no violín.

 

Más fácil de lo que parece

Hoy en día, decenas de nuevos violinistas se están incorporando a la escena de la música tradicional, y no porque se pasaron diez años estudiando en el conservatorio, sino porque se dieron cuenta de que el fiddle es un instrumento muy accesible para aquellos que tengan unas cualidades mínimas de oído y ritmo.

Este instrumento no sólo sirve para tocar una melodía, sino que es muy importante su papel como acompañante, creando armonía, o sencillamente haciendo ritmo. Y en esto es en lo que se basa la enseñanza en la que creemos en Galicia Fiddle, para hacer que cada vez más y más personas de todas las edades salgan a la calle con sus violones a tocar en fiestas y furanchos las melodías que aprendieron en clase o sencillamente a acompañar aquellas otras que, o bien son interpretadas demasiado rápido, o desconocen.

Una de las primeras cosas que aprenden los estudiantes de fiddle es a tocar únicamente dos acordes y una serie de ritmos que aplicarán a las distintas danzas interpretadas por los alumnos más avanzados. De este modo pueden incorporarse enseguida a un conjunto instrumental en el que su papel es tan sencillo como importante, ya que dota a la melodía de un ritmo sin el cual sería difícilmente bailable.

Florencio dos Vilares

Un poco de historia reciente

De unos años a esta parte, vemos cómo el violín tradicional y folk se va haciendo poco a poco un hueco dentro del panorama musical. Cada vez más, vemos grupos que incorporan el violín dentro de su banda: Sueño de Morfeo, Mago de Oz, Insite, etc.

Galicia contó durante siglos con una importante tradición violinística basada en los ciegos cantores de coplas, que tanto acompañaban con su violín el relato de las noticias más cruentas como hacían bailar a toda una aldea. Con la creación de la ONCE, este oficio fue desapareciendo poco a poco, y con él la tradición del violín popular. Afortunadamente quedaron para la posteridad vídeos y grabaciones sonoras del último de los violinistas tradicionales: «Florencio dos villares» gracias a las cuales conocemos su manera de interpretar la música tradicional.

Nace el Folk

Justo en el momento en el que desaparecía el último ejemplo de la tradición, surge en Galicia un nuevo estilo musical que llevará la música rural a las ciudades: la música folk.

En los años ochenta surgen un puñado de violinistas que, integrados en distintos grupos, consiguen que el violín siga presente en nuestra música. Con la excepción del disco de Pancho Álvarez dedicado a «Florencio dos Villares», nada de especial relevancia tendrá lugar en la última década del S.XX.

El renacer del siglo XXI

Con la llegada de Sondeseu en el año 2001 podemos escuchar por primera vez a varios violinistas folk tocando juntos. Esto es posible gracias a la apuesta que el ayuntamiento de Vigo hace a través de su conservatorio de música tradicional, donde, primero Quim Farinha (Berrogüetto) y más tarde Alfonso Franco comienzan a impartir, por primera vez en toda la península, clases de violín folk.

En los últimos cinco años la actividad relacionada con el violín folk está creciendo de forma exponencial: Begoña Riobó publicó su primer disco homónimo, en la Central Folque de Compostela, Gutier Álvarez comenzó a dar clases, Tonecho Castelo en A Coruña y el «Proyecto Florencio» en Lugo, dirigido por Germán Díaz, rinde homenaje al «Ciego de la Fontaneira».

En Vigo, un grupo de profesores y alumnos de la E-TRAD lograron, mediante la autogestión organizar durante los dos últimos años en una pequeña aldea llamada Xustáns una serie de cursos especializados de violín con algunos de los mejores fiddlers del mundo, entre ellos Jani Lang (Hungría), Laura Cortesse (Boston), Bruce McGregor (Escocia) o Scott Hartley (UK). Este ir y venir de grandes maestros está provocando que cada vez sean más los violinistas atraídos por los estilos alternativos.

Circuito nacional

Este grupo de Fiddlers, asociados bajo el nombre de «Asociación Cultural Galicia Fiddle», mantienen además una excelente relación con dos de los más prestigiosos violinistas alternativos de España: Diego Galaz y Oriol Saña, con quienes, tras su paso por tierras gallegas están diseñando un circuito a nivel estatal que permita en los próximos años continuar trayendo profesores de tan alto nivel a pesar de la difícil situación que el mundo de la educación y la cultura está atravesando.